Panorama general

  • Diversos países y comunidades de todo el mundo ya están sufriendo fuertes impactos derivados del cambio climático, entre los que se incluyen sequías, inundaciones, desastres naturales más frecuentes e intensos, y aumento del nivel del mar. Y los sectores más vulnerables son los más afectados.

    El cambio climático se está convirtiendo en un potente factor impulsor de las migraciones internas.

    • Según el informe Groundswell: Prepararse para las migraciones internas provocadas por impactos climáticos, (i) publicado recientemente por el Banco, para 2050 más de 143 millones de personas de tres regiones (África al sur del Sahara, América Latina y Asia meridional) podrían verse obligadas a trasladarse dentro de sus propios países para escapar de los impactos de evolución lenta del cambio climático, como el estrés hídrico y la reducción de las cosechas.
    • Mediante una acción concertada, que incluya esfuerzos mundiales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y una sólida planificación del desarrollo en los países, esta cifra de 143 millones podría reducirse significativamente, hasta en un 80 %, es decir, 100 millones de personas menos.

    El financiamiento que se necesita para encarar una transición ordenada hacia una economía mundial resiliente y de bajo nivel de emisiones de carbono se estima en el orden de los billones de dólares, no de miles de millones.

    Las iniciativas contra el cambio climático ofrecen una enorme oportunidad para procurar un desarrollo mundial sostenible, con posibilidades de inversión del orden de los billones de dólares y la capacidad de impulsar la innovación y crear industrias ecológicas y nuevos empleos.

    Para alcanzar los objetivos planteados en el Acuerdo de París, se necesitará la acción internacional concertada en una escala y velocidad sin precedentes.

    • Solo será posible alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) si se abordan junto con el cambio climático. El mundo pronto necesitará alimentar a 9000 millones de personas a la vez que reduce las emisiones; deberá brindar acceso al servicio eléctrico a 1100 millones de personas al tiempo que inicia una transición para dejar de utilizar combustibles fósiles, y tendrá también que prepararse para albergar a 2000 millones de nuevos residentes urbanos a la vez que reduce la huella de carbono de las ciudades y mejora la resiliencia urbana.

    Las medidas en el área de las políticas, incluida la fijación del precio del carbono, pueden contribuir a generar incentivos para el cambio.

    • La fijación de precios para el carbono representa una opción normativa simple, justa y eficiente para abordar el cambio climático. También puede generar beneficios adicionales, al reducir la contaminación del aire y la congestión de tránsito, evitando a la vez los costos adicionales que conllevan las medidas correctivas asociadas con trayectorias de crecimiento con niveles elevados de emisión de carbono.
    • En lo que respecta a las empresas, la fijación del precio del carbono les permite gestionar los riesgos, planificar sus inversiones de bajo nivel de emisión e impulsar la innovación. Según la edición más reciente del informe State and Trends of Carbon Pricing (Situación y tendencias de la fijación del precio del carbono), se  han puesto en marcha ocho nuevas iniciativas para fijar precios para el carbono, y se prevé implementar otras dos en 2018. Esto lleva a 47 el total de iniciativas de fijación de precio del carbono ya implementadas o previstas. En total, 67 jurisdicciones (que representan cerca de la mitad de la economía mundial y más de la cuarta parte de las emisiones mundiales de GEI) han fijado un precio para el carbono.
    • No obstante, para lograr una transformación de las inversiones en la escala necesaria, debe ampliarse la cobertura de este tipo de esquemas, y los precios deben elevarse. En la actualidad, en el 85 % de todas las modalidades utilizadas para establecer precios para el carbono se fija un valor de menos de USD 10 por tonelada de COequivalente.
    • La Comisión de Alto Nivel sobre los Precios del Carbono, (i) presidida por Joseph Stiglitz y Nicholas Stern, concluyó en mayo de 2017 que si para 2020 se estableciera un precio de entre USD 40 y USD 80 por tonelada de COequivalente, y se lo incrementa a entre USD 50 y USD 100 para 2030, se podría alcanzar el objetivo central del Acuerdo de París, es decir, mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de los 2 °C.

    Última actualización: Abr 06, 2018

    • El Grupo Banco Mundial (GBM) ha asumido con más firmeza que nunca el compromiso de ayudar a los países a hacer frente al desafío climático: por tal motivo, financia operaciones vinculadas con el clima por un valor promedio cercano a los USD 11 000 millones al año. Los objetivos del GBM de poner fin a la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida no podrán alcanzarse si no se aborda el cambio climático.
    • Tan solo en el ejercicio de 2017, la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial para los países más pobres, proporcionó más de USD 4000 millones en financiamiento vinculado con el clima para más de 140 proyectos.
    • Más de 135 países en desarrollo y de ingreso mediano han presentado planes nacionales para la acción climática en el marco del Acuerdo de París, denominados contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN). En la actualidad, el GBM trabaja activamente con los países para ayudarlos a cumplir con las aspiraciones plasmadas en el Acuerdo de París e incluso superarlas, brindándoles, entre otras cosas, financiamiento y asistencia técnica e intercambiando conocimientos. (i)
    • En respuesta a la demanda de los clientes, el GBM se ha comprometido a incrementar el financiamiento para iniciativas vinculadas con el clima hasta alcanzar el 28 % de su cartera en 2020. Teniendo en cuenta los niveles actuales de cofinanciamiento, esto significa que para 2020 se podrían destinar USD 29 000 millones por año a proyectos relacionados con el clima.
    • En el Plan de Acción sobre el Cambio Climático del GBM (i) se establecen medidas concretas para cumplir con ese compromiso. Allí se incluyen metas ambiciosas que deben alcanzarse para 2020, entre ellas, ayudar a los países clientes a agregar 30 gigavatios de capacidad derivada de fuentes renovables, crear sistemas de alerta temprana para proteger a 100 millones de personas y elaborar planes de inversión agrícola con un planteamiento inteligente respecto del clima para al menos 40 países.
    • En asociación con las Naciones Unidas, el GBM ha anunciado la creación de Invest4Climate, una nueva plataforma para la acción climática, (i) diseñada para reunir a Gobiernos nacionales, instituciones financieras, inversionistas, entidades filantrópicas y bancos multilaterales con el objetivo de respaldar inversiones transformadoras en el ámbito del clima en países en desarrollo.
    • Todos los proyectos del Banco Mundial se someten ahora a un examen inicial del riesgo climático y de desastres para garantizar que promuevan la resiliencia de la población en el lugar donde se llevarán adelante.

    Última actualización: Abr 06, 2018

  • El GBM actúa con rapidez para alcanzar estas metas:

    • Entre el ejercicio de 2011 y el de 2017, comprometió USD 76 000 millones (un promedio cercano a los USD 11 000 millones al año) para más de 1200 proyectos con los que se busca ayudar a los países a adaptarse a un clima cambiante y mitigar los impactos del cambio climático.
    • El Banco Mundial e IFC se ubican entre los mayores emisores de bonos verdes del mundo. Hasta marzo de 2018, el Banco había emitido un total de 217 bonos verdes por un valor superior a los USD 10 000 millones, e IFC había emitido 103 bonos verdes por más de USD 7250 millones.
    • El GBM es uno de los principales proveedores de financiamiento para proyectos de energía renovable y eficiencia energética en los países en desarrollo y de ingreso mediano. Entre los ejercicios de 2014 y 2017, el Banco Mundial proporcionó más de USD 9500 millones en financiamiento para iniciativas de energías renovables y eficiencia energética.
    • En diciembre de 2017, el GBM anunció que después de 2019 dejaría de financiar inversiones en la exploración y producción de petróleo y gas. Asimismo, seguirá brindando asistencia técnica que ayude a los países clientes a fortalecer la transparencia, la gobernanza, la capacidad institucional y el entorno normativo de sus sectores energéticos, incluidos el petróleo y el gas.
    • Mediante una garantía de USD 40 millones del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) para proyectos de energía renovable, se está ayudando a movilizar USD 3200 millones en inversiones en el sector de energía renovable de Argentina. Se espera que esta iniciativa permita reducir sustancialmente las emisiones de GEI en un plazo de 20 años. Entre los beneficios que esto acarreará se incluyen la reducción de la contaminación atmosférica y del uso de combustibles fósiles, y un suministro de energía más seguro. Las subastas de energías renovables del programa RenovAr, respaldadas por esta garantía, están atrayendo a inversionistas privados que ofrecen energía renovable a precios competitivos (entre 4 y 6 centavos de dólar por kilovatio/hora). Dichos precios son inferiores al costo promedio de generación de electricidad (alrededor de 7 centavos de dólar por kilovatio/hora en 2015) y disminuyen en cada ronda. Esto ayudará a Argentina a beneficiarse de sus abundantes recursos renovables y podría, en última instancia, ayudar al país a cumplir su objetivo de generar el 20 % de la electricidad a partir de fuentes renovables para el año 2025.
    • El Banco Mundial colabora con sus asociados para desarrollar un nuevo sistema de transporte inteligente para Dakar (Senegal) que permitirá trasladar a 300 000 pasajeros diariamente. El Proyecto Piloto de Autobuses de Tránsito Rápido de Dakar (i) permitirá mejorar las condiciones de los traslados y reducir a la mitad el tiempo promedio de viaje en el transporte público durante las horas pico. Mediante una estructura de alianza público-privada, este proyecto combina contribuciones del Banco Mundial y otros asociados en la tarea del desarrollo con un financiamiento del sector privado previsto en más de USD 50 millones, y sienta las bases para introducir mejoras tecnológicas. Asimismo, el proyecto está incluido en las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) de Senegal, que forman parte del Acuerdo de París, donde se lo presenta como una iniciativa fundamental para reducir las emisiones de carbono relacionadas con el transporte en el país. El Banco Mundial respalda este proyecto mediante un financiamiento de USD 300 millones aportado por la AIF.
    • La colaboración cada vez más afianzada entre el Banco Mundial y la empresa Energy Efficiency Services Limited (EESL) (i) de India tiene como objetivo ayudar al país a abordar su enorme desafío en materia de eficiencia energética a través del programa de distribución de bombillas eléctricas led, que ha reducido el costo de la iluminación eficiente en India. EESL ya ha distribuido más de 275 millones de bombillas led de bajo consumo, que permiten evitar la emisión de 29 millones de toneladas de CO2 equivalente por año. Asimismo, entregó 4,2 millones de tubos de luz led y 4 millones de luces para el alumbrado público en distintos municipios. Actualmente, India prevé aplicar este mismo enfoque a equipos de aire acondicionado, bombas de uso agrícola y vehículos eléctricos.
    • Con el apoyo del Banco Mundial, Indonesia tiene previsto poner en marcha un nuevo mecanismo de mitigación de los riesgos vinculados con la energía geotérmica para generar más de 1 gigavatio de nueva capacidad geotérmica. Se espera que el mecanismo ayude a movilizar varios miles de millones de dólares en financiamiento del sector privado, propiciando las inversiones a través de la mitigación de los riesgos de la exploración y la perforación inicial. En definitiva, el mecanismo podría ayudar a Indonesia a alcanzar su objetivo de aumentar al 23 % para 2025 la proporción de energías nuevas y renovables en su combinación primaria de fuentes de energía, lo que incluye incrementar en 5,8 gigavatios la generación de energía geotérmica, una alternativa limpia a la electricidad generada a partir del carbón en un país en el que 30 millones de personas aún no tienen acceso a un suministro moderno y confiable.
    • En Santo Tomé y Príncipe, el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR) (i) respalda los esfuerzos del Gobierno para incrementar su capacidad de adaptación frente a amenazas tales como la erosión costera y el aumento del nivel del mar a través de diversas actividades, entre ellas la elaboración de modelos de superficie de alta resolución para realizar evaluaciones de riesgos. Asimismo, se busca fortalecer la capacidad para la planificación de la resiliencia a través de la infraestructura verde y gris. Estas iniciativas son parte de un gran esfuerzo regional respaldado por el Banco Mundial y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), (i) a través del Programa de Gestión de las Zonas Costeras de África Occidental (WACA), (i) dotado de USD 200 millones.
    • En marzo de 2018, el presidente de Colombia y el Banco Mundial firmaron un acuerdo de donación por valor de USD 20 millones, destinado a ayudar a los agricultores de la región de Orinoquía a incrementar su producción de manera sostenible, entre otras cosas, mediante la plantación de árboles, la rotación del ganado en las zonas de pastoreo y la adopción de prácticas de manejo de la tierra con un planteamiento inteligente respecto del clima. Este programa, respaldado por la Iniciativa sobre Paisajes Forestales Sostenibles del Fondo del Biocarbono, tiene como objetivo mejorar los medios de subsistencia de la población, la economía y el medio ambiente, lo que incluye proteger los valiosos bosques de la región, sus recursos hídricos y su biodiversidad.
    • En Mozambique, mediante el Programa de Paisajes Integrados se han movilizado casi USD 200 millones para respaldar la gestión forestal sostenible y el uso sostenible de la tierra. Dichos fondos fueron aportados por numerosas entidades públicas y privadas, y en ellos se combinan recursos de la AIF, el FMAM, financiamiento para iniciativas climáticas del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) y del Programa de Inversión Forestal (FIP), así como inversiones privadas y recursos nacionales.
    • En México, un programa con el que se movilizan casi USD 500 millones de financiamiento del Banco ayuda a las comunidades rurales a gestionar sus bosques de manera sostenible y generar ingresos a partir de los productos forestales, a la vez que se reducen las emisiones. Este programa está diseñado para abarcar 30 millones de hectáreas y más de 3000 comunidades de todo el país.
    • A través del programa Scaling Solar (Más Energía Solar), (i) el GBM ayuda a países de África al sur del Sahara (Zambia, Senegal, Madagascar y Etiopía) a desarrollar energía eléctrica solar a gran escala con rapidez y a un costo accesible. Este programa reúne un conjunto de servicios del GBM bajo una única iniciativa orientada a crear mercados viables para la energía solar en cada país. Este programa de ventanilla única tiene como objetivo poner en funcionamiento en los próximos dos años proyectos de energía solar sin conexión a la red con tarifas competitivas, financiados con fondos privados. El 21 de febrero de 2017, la Corporación de Desarrollo Industrial de Zambia firmó un acuerdo con IFC para generar hasta 500 MW de energía limpia y renovable a través de entre dos y cuatro proyectos.
    • Como reflejo de la importancia que concede IFC a las ciudades, a través del Programa de Transformación del Mercado de Edificios Verdes de EDGE, (PDF, en inglés) estimula la demanda de edificios verdes y contribuye a fortalecer la capacidad de desarrolladores y bancos para construir y financiar edificios ecológicos. El total acumulado de los compromisos de IFC destinados a edificios verdes ha superado ya los USD 3000 millones, cifra que incluye inversiones por cuenta propia y movilización de financiamiento de terceros. Hasta mayo de 2016, más de 260 construcciones, con un total de 15 millones de metros cuadrados, cumplían los parámetros de construcción verde. Esto permite evitar la emisión de 605 000 toneladas de GEI al año, lo que equivale a sacar de circulación 128 000 automóviles.
    • Desde 2010, la Alianza de Preparación para los Mercados de Carbono (i) trabaja junto con los principales países que consideran que la fijación del precio del carbono es un instrumento normativo prioritario para abordar el cambio climático. En esta asociación, los países encuentran un colaborador confiable que puede comprender, poner a prueba y elaborar instrumentos de fijación del precio del carbono con el fin de ayudarlos a alcanzar sus objetivos de mitigación del cambio climático. Esta alianza se encuentra a la vanguardia de los esfuerzos por facilitar el diseño y el desarrollo de instrumentos para la fijación del precio del carbono (PDF, en inglés) en unos 20 países.
    • En 2016, las partes en el Protocolo de Montreal acordaron reducir gradualmente la producción y el consumo de hidrofluorocarbonos (HFC), un conjunto de potentes GEI utilizados principalmente en los sistemas de aire acondicionado y refrigeración. El GBM respalda esta iniciativa ayudando a los países a reducir gradualmente dichos gases y mejorar la eficiencia energética en los sistemas de aire acondicionado y refrigeración.

    Última actualización: Abr 06, 2018

Recursos adicionales

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Ciudad de Washington
Elisabeth Mealey
emealey@worldbank.org